lunes, febrero 09, 2009

Suspendida

Así me siento yo, suspendida de un aro blanco y gigante que sólo está sujeto por un fino hilo a un techo de vigas de madera. Así exactamente me siento yo, expectante y en peligro constante ya que sólo me aguanto gracias a mi equilibrio. Colgada de un aro que se mueve no sólo cuando yo me muevo, sino también cuando alguien, desde la sombra, sopla con total impunidad absorto, o por lo menos indiferente, a las consecuencias de sus soplidos.
Flotando sobre una sabana de agua templada que, con mucho empeño, consigo rozar muy de vez en cuando; a veces creo que sólo cuando él me lo permite. Porque creo que está escondido entre las bambalinas esperando a que yo cierre los ojos, esperando al momento en que disfruto de mi soledad, para aparecer de repente, cuando por fin estoy confiada, para remover y huracanar todo lo que pasa. Zarandea mi frágil aro blanco y me deja absorta, atónita sin saber qué es lo que ha pasado.
A veces, escasas veces, le veo reflejado en el agua, mirándome desde lejos, observándome mientras sonríe. Muchas veces, casi todas, confundo su reflejo con su esencia, me lanzo contra él para tocarlo con la punta del pie y es al hacerlo, cuando lo toco, en ese momento me doy cuenta de que sólo es un espejismo. Así que me dejo caer, sujetándome sólo con mis piernas, moviendo mi cuerpo para conseguir zarandear mi aro a ver si el aire vuelve a despejar mi cabeza. Pero es un aire cansado, viciado y usado demasiado pesado por culpa de miles suspiros que ha tenido que aguantar el aire.Así que ahí me quedo, exactamente en el mismo sitio en el que estaba suspendida de un aro blanco y gigante que sólo está sujeto por un fino hilo a un techo de vigas de madera...

domingo, febrero 08, 2009

Rain Cirque Eloize


Quizás tú no tengas tiempo, pero esta noche me dormiré con cientos de imágines que me haran recordarte, imaginarte, sentirte.

La felicidad es como la lluvia; llega inesperadamente y se marcha cuando ella quiere.

Una lluvia de Zapatos!! Poesía pura!!

El nuevo circo inspecciona el subsconsciente...

Y el mío lo ha inspeccionado pero bien, me he emocionado y todo.


lunes, febrero 02, 2009

Dirty Dancing

Antes de ayer vi por décimo sexta vez Dirty Dancing, ese gran peliculón con el que todas las veinte añeras hemos fantaseado en la adolescencia; todas, de manera más o menos conscientemente, hemos deseado cruzarnos con un chico malo durante las aburridas vacaciones familiares y que nos enseñara a bailar.
Pero eso nunca pasó, nunca vivimos la película.
Solemos vivir lo que la película no cuenta. Qué es lo que queda en el tintero, lo que no se escribe en el guión. Pues que cuando se acaba el verano él se va a vivir a la ciudad de pijos donde vive ella, a alquilarse un pisito de mierda con una ventana pequeña que da a un patio de luces con una vecina que le encanta escuchar Radio Olé; que se desespera buscando un trabajo que tenga que ver con el baile pero que acaba como camarero en un bar temático disfrazado de Elvis meneando y desencajándose la cadera cada vez que le piden una hamburguesa especial. Todo esto aderezado con que la pequeña Baby no le hace ni caso porque está ocupadísima en su universidad de super-pijos, acudiendo a las puestas de largo de las amigas de su papá el señor doctor; al principio acudía con él aunque sólo fuera por lucirse con el baile valía la pena, pero luego ni eso. Lo que no cuenta es que sólo se vieron un fin de semana de que cada tres, la época en que la señorita universitaria no tenía exámenes claro. Así que ¿¿cómo acabó la historia de amor con una de las mejores bandas sonoras del cine de los 90??? Discutiendo y a gritos cuando ella se lo encontró en la cama con la que hacía de Marilyn Monroe en el garito en el que trabajaba (ella quería ser actriz) y encima con toda la desfachatez que caracterizaba a Franses tiene todo el morro y le hecha la culpa de todo a él, por ponerle los cuernos...Eso es todo lo que se queda sin contar, porque cómo dicen en otra película que también cuenta una historia de amor pero con menos baile y más violencia, las finales felices son historias sin acabar de contar.

Frases para recordar

  • · "¿Se puede pensar en el futuro, teniendo presente el pasado?"
  • · "Nibili volitum quin praecognitum " (No se desea nada que no haya conocido antes)
  • · "Nibil cognitum quin praevolitum " (Nada es conocido que no se haya anteriormente amado)